LA CRUZ DERRIBADA

También Feijóo y sus acólitos se han convertido en enemigos de la Cruz.

               Tengo que reconocer que mi Camino de Santiago no puede destacar por el mérito y el esfuerzo. Lo hice en coche por las verdes sendas del norte de España. Buenos hoteles. Vestido con natural elegancia. Ni una rozadura en los pies. Buenos restaurantes en Comillas, Llanes, Gijón, Cudillero, Ribadeo y Foz.  Eso sí, a pocos kilómetros de Santiago, mudé de aspecto, me acoplé una mochila vacía a la espalda, me hice con una vara de castaño, y cumplí el Camino desde el Monte del Gozo – Monte do Gozo-, al Hostal de los Reyes Católicos y posteriormente, al abrazo a nuestro señor Santiago en la Catedral. Fui honesto y renuncié al sello compostelano.

                Desde el “Monte do Gozo”, y de ahí su denominación,  los peregrinos de verdad ven al fin, ya superados tantos sacrificios, las agujas de la maravillosa catedral de Santiago. Apenas cuatro kilómetros de camino separan al “Monte do Gozo” de la plaza del Obradoiro. Al alcanzar el lugar y el sitio de Santiago, apenas cansancio. Cuatro kilómetros a paso medido y sin escorzos no son nada. Pero en la cima del Monte, me detuve a rezar un Padrenuestro y un Ave María, ante el monumento, coronado por una Cruz, que conmemora la visita a Santiago de Juan Pablo II, el Papa que llegó de la Iglesia perseguida y no de la Curia, el Papa de la profunda Fe, el Pastor que definió a España como la “Tierra de María”. El monumento ha desaparecido. Lo han derrumbado. No los separatistas gallegos.....

 

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4 Replies to “LA CRUZ DERRIBADA”

  1. luis maria ilzarbe querol dice:

    Profesor, acabo de volver de peregrino Santoña-Santiago a pie. 590 km y una rodilla jodida como resultado. Pero en una semana estoy para debutar.
    Chesterton en El Hombre Eterno lo deja claro. Así lo comenta Juan Manuel de Prada en su prólogo a Chesterton:

    “En su Autobiografía Chesterton confiesa que la execración de la Iglesia se había convertido en su tiempo, como continúa ahora, en el pasatiempo predilecto de los intelectuales de su época; tanta unanimidad en el vituperio acabó provocando en su temperamento inquisitivo un movimiento de rechazo. Una institución humana que concitaba tan ardorosos ataques y, sin embargo, lograba revestirlos debía, sin duda, estar animada por un fuego divino.”

    Pues eso. No podrán. Diós está con nosotros.
    Q les vayan dando mucho por el culo

  2. Fernando José Fernández de Tejada Simoes dice:

    No lo sabía. A esta mi querida España, esta España mía, está España nuestra, que cantó Cecilia, y a los que la habitamos, ciertamente, no hay Dios que nos entienda.
    Desde Galicia a Andalucía, pasando por donde se pase, un Camino de Santiago a la inversa, el que elijamos, hay varios, los españoles no nos entendemos ni nosotros mismos, tenemos una empanada, que dirían los gallegos, colosal.
    Sólo si estoy solo, siguiendo a P. R., a la ortografía me refiero, me atrevo a pensar en lo que creo que pensamos y que nos pasa. Lo que pasa es que no me atrevo a decir lo que pasa por lo que pueda pasar, aunque bien pensado: da lo mismo, todo el mundo pasa de lo que pasa y pasan tantas cosas y a tal velocidad que, olvidando rápidamente lo que ha pasado. aquí no pasa nada. Nada mas allá de eso que, vislumbramos, pasa delante de nuestras narices sin que nos de tiempo a pensar en lo que pasa; al final, lo dicho, aquí no pasa nada mas allá de lo que nos pueda pasar, y nos está pasando en España, que no es moco de pavo. O acaso les parece poco aún.

    Que piensan que no, que estamos dentro de un orden. Fíjense en lo que le ha pasado al señor de Ciudad Real, con 77 años, que por proteger su vida y hacienda, y la de los suyos, de un atraco y no se sabe que mas, en su casa, a las tres de la mañana, a terminado con los huesos en la cárcel por mandar al otro barrio, del que no tenia que haber salido, al individuo que los atacó.
    Debió acaso dialogar con él, prepararle una infusión, convencerle de la bondad de sus actos, darle todo lo que quisiera para no acabar él en el cementerio o en la UCI, despedirle agradeciéndole los servicios prestados y pedirle, además, disculpas por las molestias sufridas al tener que verse obligado a atacarles en su casa a las tres de la mañana.
    Eso, Sra. Juez, eso Sres. Legisladores, Sr. Ministro de Interior, es lo que este señor, creen Vds., que tendría que haber hecho para no estar, hoy, en la cárcel acusado de homicidio.
    Perdónenme, pero yo no lo creo ni lo puedo creer. Si Vds., sres., en minúsculas, políticos, también en minúsculas porque no los puedo poner en más pequeño, lo creen, yo creo que son todos Vds., unos ineptos sinvergüenzas que no merecen, ni de lejos, los puestos que tienen. Cargos a los que habría que pedir responsabilidades por no defender la vida y haciendas de los ciudadanos a los que, desde esos cargos que ocupan, están obligados a proteger.
    No salimos de una vergüenza para, sin solución de continuidad, enfangarnos en la siguiente.
    De la Cruz a las cárceles, etarras incluidos, pasando por todo lo demás, es lo que nos está pasando, hoy, en España.

  3. Fernando José Fernández de Tejada Simoes dice:

    Una puntualización.
    Si Francisco hubiera aprendido algo de Pablo, Santo Padre de verdad, tal vez la Conferencia Episcopal Española no sería tan cobarde como se empeña constantemente en demostrarnos que es y las CRUCES DE ESPAÑA no correrían el peligro que corren. Con cuanto esto supone y significa para la IGLESIA; en España en particular y , en general, para la IGLESIA en el mundo.
    No se si me explico y me hago entender

  4. alberto mallofré sánchez-pantoja dice:

    “Le QUEDÓ el sufrimiento del disparo criminal toda su vida.”

    ¡Qué manía con el “restar”!

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