CLASES EN COFIÑO

Tenemos que acostumbrarnos a aprender toda suerte de oficios y manualidades mientras el Gobierno social-comunista y los sindicatos de clase marisquera, como UGT y CCOO, siguen viviendo y derrochando nuestro dinero sin freno ni provecho alguno.

              Estoy completamente de acuerdo con la huelga de los transportistas. Y espero que alcancen todos sus objetivos. El Gobierno nos arruina, los sindicatos nos chulean, los podemitas y socialistas derrochan nuestros impuestos, y los españoles tenemos que aprender a  enfrentarnos a tareas que hace dos años se escapaban de nuestra imaginación. Aquí, en mi pueblo norteño, Ruiloba, que abraza el prado con el bosque y éste con la mar, hay dos grandes vaquerías. Leo que en los supermercados empieza a escasear la leche.

No hay en La Montaña tantas vacas de leche como antaño, cuando formaban parte de sus maravillosos paisajes. La esclavitud de ordeñarlas y el bajo precio de la leche ha animado a muchos ganaderos a sustituirlas por vacas de carne. Guardo el manuscrito de un precioso artículo de Antonio Gala que me dedicó hace cuarenta años. Se titula “Castilla Arriba”, y comienza así:

“Cuando vuelvo a los prados de Santander, tan jugosos, tan compactos, tan brillantemente verdes, siempre me asaltan dos temores. Que si respiro fuerte, me tragaré una vaca, y que si me siento sobre un prado, me crecerá la hierba a mí también”...

Para seguir leyendo el artículo de Alfonso Ussía hay que estar Suscrito.

Elige el modelo de suscripción que prefieras o, si ya formas parte del Club Alfonso Ussía, accede a tu cuenta:

 

Contenido privado

Entra o suscríbete ahora

Comparte:

Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en linkedin
LinkedIn

3 Replies to “CLASES EN COFIÑO”

  1. Fernando José Fernández de Tejada Simoes dice:

    Tu a lo tuyo. A esta edad, intentar aprender cosas nuevas como tirar de teta ajena, aunque sea vacuna, solo conduce a la decepción cuando no a la frustración.
    Eso si, todos los españoles de bien,- sin etarras, comunistas recalcitrantes enemigos acérrimos de las libertades, independentistas putinescos de diferentes calañas, por no hablar de felones gubernamentales, malversadores groseros y prevaricadores en amplios ámbitos de nuestras instituciones publicas , nuestros nefastos gobernantes encabezados por su Presidente, que solo sabe viajar para hacer el ridículo de la nada,- nos tenemos que dedicar a sacar a España del pozo en la que estos miserables la están metiendo, por no decir: la han metido ya.
    Las manifestaciones están bien, como las proximas convocadas, siempre que tengan continuidad, que sirvan para algo y tengan consecuencias practicas. Por ejemplo mandar a freir esparragos, no sin antes pedirles responsabilidades de todo tipo, a la banda de Sánchez con todos sus compinches. Tenemos que conseguir poner orden en este sacrosanto país, la España de nuestros dolores. Si no es así mejor que nos quedemos en casa, dejar Atocha tranquila, sembremos habas, saquemos el agua que nos va quedando en los pozos y tiremos al plato si queremos entretenernos en pegar unos tiros.
    Tenemos que reaccionar de verdad, no de salón. Solucionar los problemas diarios de las gentes, en vez de buscar tapicerías suaves para los sillones de los apoltronados políticos.
    Feijoo y Abascal,- en especial el gallego-, poneros de acuerdo de una puñetera vez y mandar al estercolero en el que están instalados y del que nunca debieron salir para jorobarnos a todos, a estos de la Moncloa, de la Fiscalía y de los Tribunales varios.
    Dejar el capote de paseo en el burladero y bregar con lo que tenéis por delante; unos mansos tuertos y resabiados que, como no lo evitéis, para eso os votamos, terminaran por cargarse este ruedo Ibérico, al que tantos, tanto queremos, y acabar con la fiesta.
    Y los transportistas adelante. Pero sin destruir, pinchar y romper. Construyendo. Unámonos todos para solucionar, no para perjudicar mas aún.
    Los de las vacas de Cantabria y tantos otros, necesitan para sobrevivir venderla leche y la carne, no tirarlas; todos nos tenemos que alimentar, vestir e ir a la farmacia, a los hospitales y llevar a nuestros hijos y nietos al colegio.
    Dejar el cafrerio para los de siempre, para los que no saben hacer otra cosa que vivir a costa de los demás.
    Que tengamos éxito y que la banda del hortera del Pernales se vaya a donde le aguante alguien. Yo le recomendaría hablar con su amigo Biden; con ese con él que tanto habla y tanto se quieren, según él, Pedrito.
    Por cierto, no lo intentes mañana, la vaca te lo agradecerá, seguro.
    Tu, a lo tuyo, a la tecla, al golf y al tenis y ella a lo suyo, facilitarnos el desayuno.

  2. Constantino Díaz Fernández dice:

    No está nada mal la treta de encabezar el escrito con un tema de interés, para luego colar una historia que poco tiene que ver con lo primero. Aprecio, y mucho, la agudeza e ingenio de Ussía y su mordaz estilo para reflejar la realidad en clave de humor; pero, sinceramente, creo que sus mejores artículos los está reservando para el diario «El Debate». Creo que la dinámica del tiempo en que vivimos ofrece la posibilidad de escribir diariamente varios artículos de opinión sobre temas diversos que podrían interesar al lector, sin necesidad de tener que recurrir a pergeñar cuatro líneas para salir del paso, máxime si se dispone de una pluma con la chispa, ironía y garbo como la del mencionado. Entre el «potemkin» político y económico que practica el gobierno de Sánchez, hasta todos los conflictos geopolíticos que estamos presenciando y padeciendo, creo que hay temas para dar y tomar.

    En cualquier caso, quede claro que no estoy intentando acusar de incuria ni guiar el trabajo de nadie, ni mucho menos inmiscuirme en lo que no me corresponde, ergo vayan mis disculpas si se entendiera de esa manera. Sólo pretendo, como lector y suscritor de esta página, expresar, de la forma más aséptica y objetiva posible, mi humilde opinión.

    Pax vobiscum.

  3. alberto mallofré sánchez-pantoja dice:

    José, no Jóse.
    Zoe o Zoé, no Zóe.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Otros artículos destacados

Alfonso Ussía

¡Ser normal no es nada fácil!

Sígueme en Twitter

PÁGINAS

ÚLTIMOS ARTÍCULOS

CONTACTO