ZAPATILLAS DE ANTE

Tan feas y horteras como su actitud.

            En mi juventud, playeras. Dos versiones de suela. De goma o de esparto. Después llegaron las horribles chancletas. En el “Bar Pepe” de Ondarreta y el “Resaca” de Miraconcha en San Sebastián, como en “Los Tamarises” de Guecho y “La Rabia” de Comillas, los “chancletas” no eran bien atendidos, y con sobrados motivos para ello. – Dos cañas y una ración de rabas-; - no tenemos ni cañas ni rabas. Vayan a un chiringuito playero-, les decía Adolfo en “La Rabia” mientras los chancletas miraban asombrados cómo en las mesas de alrededor todos bebían cañas y disfrutaban de raciones de rabas. Zapatillas y sandalias . Lo escribió en una soleá Manolo Altolaguirre, magnífico poeta malagueño, del segundo escalón de la Generación del Veintisiete.

                      Las barcas, de dos en dos,

                      Como sandalias al viento

                      Puestas a secar al sol.

            Mi abuelo materno, don Pedro Muñoz-Seca, bajaba una vez cada verano a la playa. Sombrero panameño, camisa, corbata, chaqueta y con los bajos de los pantalones cubiertos con polainas que alcanzaban la zona superior de sus  zapatos. –Todo, menos que se meta un maldito grano de arena-. Y don Benito Pérez-Galdós, miraba a las bañistas desde una terraza.....

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One Reply to “ZAPATILLAS DE ANTE”

  1. Fernando José Fernández de Tejada Simoes dice:

    Y ahí lo tenemos, como un Guadiana en La Mareta, mejor que se quede allí, oculto y, mejor aún, descalzo.
    Para decir y hacer tonterías, además de las suyas propias, bate marcas, ya tiene a su gobierno, que vaya tropa, cubierto de glorias varias, y, por si alguien faltaba, al ínclito Borrell al frente de la diplomacia europea, enfangándose hasta las ingles en cuantos charcos se le presentan, para completar el cupo. Que tíos.
    Pobre España y pobre Europa. El papelón que estamos haciendo en general y con el desastre de Afganistán en particular es , cuando menos, humillante. Dan una sensación de descoordinación, de impotencia, temor e inseguridad que no cabe más. Ah, y Haití, con todo esto de los del opio, olvidado a su suerte.
    El pobre pueblo afgano, como otros, dejado a su suerte y los Chinos, frotándose las manos, tirando cohetes; a los comunistas-maoístas todo les sale según lo calculado. Pandemia, comercio, desestabilización del mundo occidental…, China gana siempre, no lo duden, de eso precisamente se trata. La pregunta lógica es: A quien beneficia esta situación. A Occidente no, al pueblo afgano tampoco, entonces a quien. Miren las ultimas fotos, con quien aparecen los representantes talibanes, exactamente, con el representante de China. Entonces, que mas necesitamos saber.

    En que manos estamos y en que manos, irresponsables, el mundo occidental. Lo que ha hecho, como lo ha hecho y está haciendo EE.UU., con el demócrata de la sonrisa al frente, es para no echar gota, vergonzoso y criminal.
    Por qué están haciendo lo que hacen, cual es la autentica razón. Nada de improvisación e imprevisión, de eso nada; todo, aunque parezca mentira y nos intenten vender otra cosa, está más que calculado. No seamos ingenuos.
    Nos iremos enterando, si es que alguna vez nos enteramos porque últimamente parece que los occidentales no nos enteramos de nada que vaya mas lejos de donde pasaremos las próximas vacaciones, parece que esa es nuestra gran meta vital. Y vengan playas y copas. Panem et circenses.

    Como diría Mafalda (Quino): “Paren el mundo que me quiero bajar”.
    Da igual si es falsa o no la frase, me gustaría bajarme. No me gusta viajar si no se a donde voy y menos si el terreno está minado. Y, de verdad, hoy, no lo se.
    Lo que si se, no tengo duda alguna, es que el terreno que pisamos es peligroso.
    Cuídense.

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Alfonso Ussía

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