ENCUENTROS NO DESEADOS

Un encuentro no deseado no puede considerarse un encuentro

               No estoy en condiciones de reconocer mi amistad con el Príncipe Andrés de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Duque de York, cuna del jamón del mismo nombre.  Y no puedo hacerlo porque no he intercambiado palabra alguna con el Duque de York en mi vida, y para colmo, su persona me importa un bledo.

Pero creo que como tantos famosos, está siendo vilipendiado por asuntos amorosos o pasionales acaecidos hace más de veinte años. Es cierto que el Príncipe Andrés fue amigo del millonario que rompió en pedófilo Jeffrey Epstein, y que se fotografió con una rubita muy insinuante que asistía a las fiestas de Epstein llamada Virginia Giuffre. Con veinte años de retraso, Virginia Giuffre ha demandado por abuso sexual al Duque de York. Según ella, mantuvo con el segundo hijo varón de  Isabel II algún que otro “encuentro no deseado” sexual cuando apenas tenía 17 años y no le habían explicado a la niña de qué iban esas cosas. Tampoco ha explicado los motivos que le llevaron a formar parte del harén de Jeffrey Epstein, que era un harén de....

 

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2 Replies to “ENCUENTROS NO DESEADOS”

  1. Fernando José Fernández de Tejada Simoes dice:

    Es el nuevo filón que se han inventado estas oportunistas de salón.
    Ellas y otras muchas,- mayores y menores, que vaya menores,- a la vejez viruelas o la madurez mal entendimiento, han visto la oportunidad y se han apuntado, asesoradas por sus novios, maridos y amantes varios y por una corte de abogados sacaperras, para intentar hacerse de oro y cobrar por una virtud que nunca tuvieron. Unas autenticas sinvergüenzas a las que les iba la marcha mas que a un desfile coreano.
    Lo intentaron con Placido Domingo y lo conseguirán con el tontorrón del Duque, pocas luces, de York.
    Si se fijan no hay una sola denuncia a un pobre. Por lo visto estos o caen en el olvido o se comen pocas roscas con fulanitas en flor que, por otro lado, parecen cortadas, todas, por el mismo patrón. Las ves, a las denunciantes, y parecen clones. Las abogadas parecen las mamás de la artista. Busquen, comparen y lo verán, son calcadas.
    Yo no digo que no haya juergas de ese estilo y que el folleteo esté a la orden del día allí, en las américas, aquí, en las europas, en Pernambuco y hasta en la Plaza de San Pedro si me apuras, lo que digo es que el 99,9999% de las participantes en los jolgorios están encantadas de estar allí, de participar y de cobrar, pero que muy bien. Personitas que han perdido culos y témporas por ser y estar entre las elegidas; incluso llevadas de la manita por sus amantes, novios y padres, como dije antes, y no precisamente por razones de extrema necesidad.
    Otra cosa es esta cosa y la oportunidad, en el ocaso de cada caso, de ponerse de nuevo las botas sin tener que molestarse tan siquiera en descruzar las piernas.
    Porque eso son los que son, unas piernas, y los otros unos gilipollas, forrados, pero auténticos débiles mentales mas salidos que un mono.
    En el pecado y falta de previsión llevan las unas y los otros su penitencia, que disfruten con salud del juicio que les espera. Por cierto saben que todas esas fiestas del millonario americano, hoy suicidado presuntamente, las organizaba una dama de la alta sociedad inglesa, vinculada por vía paterna con los medios de comunicación mas importantes del mundo. Casi siempre en todos estos saraos hay detrás, suele estar, una buena o buenísima mujer que no sale en la foto, pero que organiza, prepara, selecciona y presenta el material con el que se alimentaran los asistentes al selecto y esplendido banquete. El toque femenino, morboso, da cierto aire angelical al asunto.

    Hablando de juicios. Hoy pensaba, si procedía, hablar algo sobre el juez, advenedizo y propicio, del caso Plus Ultra. Nada, unas consideraciones sobre la suelta de millones de todos los españoles para alimentar arcas con las que pagar, entre otras cosas, fiestas como a las que antes me he referido, siguiendo la línea marcada hoy por A.U., con pichoncitos, jamones y vinitos . Que bonito.
    Pero, puede esperar.
    Otro día.

  2. Inmaculada Jorge Guixens dice:

    ¿Tarda 20 años en denunciar? Es incomprensible. Yo, si fuera el principe, ni un euro le daba a esta mujer

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