FIESTAS DE PRIMAVERA

Dicen “Fiestas de Primavera” para no decir “Semana Santa”, que les fastidia, y más aún en Sevilla

              El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha deseado a los andaluces felicidad por “las Fiestas de Primavera”. Es cierto que en los carteles anunciadores sevillanos de principios del siglo XX se leía: “Fiestas de Primavera. Semana Santa y Feria”. Sucede que lo de “Fiestas de Primavera” suena ahora muy mal, muy de extrema izquierda, muy podemita. Dicen “Fiestas de Primavera” para no decir “Semana Santa”, que les fastidia, y más aún en Sevilla. Y Juanma Moreno, que es blando y de la Agenda 2030, ha caído en la trampa, o es también de los que no quiere ni mentar a la Semana Santa. Porque en toda Andalucía, la Semana Santa es sagrada, no sólo por sí misma, sino también para los no creyentes. Y siempre, de siempre, se ha dicho Semana Santa, y después, Feria. Y punto.

            En Semana Santa y por la Feria, era cuando menos subían a Madrid los andaluces a hacer gestiones. Estaba muy mal visto en las altas sociedades de Sevilla, Córdoba, Málaga, Jerez o el Puerto no tener que hacer gestiones en los ministerios de Madrid. Algo trucada por el paso del tiempo, don José María Pemán escribió una “soleá” a la calle de Alcalá paseada por los andaluces, que más o menos dice:..


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2 Replies to “FIESTAS DE PRIMAVERA”

  1. Carmen Martínez Rodríguez dice:

    Insuperable

  2. Constantino Díaz Fernández dice:

    Qué tiempos aquellos en los que cada cosa estaba en su sitio y las cosas se llamaban por su nombre! Hoy, por contra, y por desgracia para los que aún utilizamos el raciocinio, vivimos tiempos extraños en los que, entre el lenguaje inclusivo (manera de expresarse oralmente y por escrito sin discriminar a un sexo, género social o identidad de género en particular y sin perpetuar estereotipos de género), y el temor a decir algo que se considere «políticamente incorrecto», o transgreda la moral impuesta por la «izquierda dominante», nos estamos conduciendo de manera totalmente artificial e hipócrita. Por capricho, cuando no por velada imposición, de unos pocos, están llevando a una inmensa mayoría a adoptar una postura de sumisión, siguiendo las consignas al uso igual que las ovejas obedecen al flautín del pastor. Creo que es hora de decir «basta ya» a tanta impostura, dejar a un lado todas las chorradas y gilipolleces que emanan de la «nueva política» , por utilizar un término eufemístico, y recuperar el estado natural de las cosas. Probablemente sea el «Zeitgeist» de estos tiempos; pero, en cualquier caso, misérrimo y nocivo.

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Alfonso Ussía

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