Me ha causado una tristeza desmedida. Adriana Lastra, la garza de Ribadesella, ha dejado de ser portavoz del PSOE en el Congreso. Lo ha dado todo por su Pedro, y su Pedro la ha sustituido por un tal Héctor Gómez, más discreto en muslos que la defenestrada. Hemos perdido los españoles el dibujo de la elegancia y la sabiduría en la Cámara Baja. No coincidí jamás con sus ideas, pero como escribió el poeta Yung-Tai-Po con motivo de la decapitación de la campesina Ji-Pin-Sing, “hemos perdido sus ademanes de cierva/ su mirada felina,/ su elegancia en los andares/ su belleza de pagoda/ y su multicolor algarabía/ en su vestir de patos mandarines”. Conviene matizar que Yung-Tai-Po falleció en el año 1340, cuando aún no se habían inventado las chupas y faldas vaqueras.
Adriana Lastra arrollaba con su simpatía, y con su respeto a los adversarios políticos. Dominaba seis idiomas, si bien su modestia le impidió reconocer de qué idiomas se trataba.
Los pajarillos, junto al Congreso,
Miran sus muslos con embeleso.
Este pareado de Yguals de Izco, se los dedicó......
Para seguir leyendo el artículo de Alfonso Ussía hay que estar Suscrito.
Elige el modelo de suscripción que prefieras o, si ya formas parte del Club Alfonso Ussía, accede a tu cuenta:
Contenido privado
Entra o suscríbete ahora


One Reply to “TRISTEZA DESMEDIDA”
Un clásico de Ussía
No abandones nunca este estilo, profesor!
Siempre el humor!
Gracias