He oído por primera vez una intervención de la eximia candidata de Podemos Lilith Verstringe. Pronuncia el español mejor que su padre, que se hacía un lío con la “C” la “Z” y con la “S”. En lugar de “suceso” decía “susezo”. Por lo demás, como Papi, arrastra poco. No puedo meterme en la piel de un votante podemita, pero intuyo que la chica no anima sus entusiasmos.
En España, a los rubios y pelirrojos se los encasilla en la Derecha. El rostro de Lillith es el resultado de una mezcla entre Felipe IV y mi tía Verónica Ussía, que tuvo la suerte de fallecer diez años antes de la aparición de Podemos en la Política del rencor. Por otra parte, Lillith carece de motivos para militar en el partido del resentimiento. Su padre tiene mucho dinero y a ella....
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